jueves, 23 de junio de 2011

Sal con una chica que no lee (Por Charles Warnke) comentado

Sal con una chica que no lee (Por Charles Warnke)

Sal con una chica que no lee. Encuéntrala en medio de la fastidiosa mugre de un bar del medio oeste. Encuéntrala en medio del humo, del sudor de borracho y de las luces multicolores de una discoteca de lujo. Donde la encuentres, descúbrela sonriendo y asegúrate de que la sonrisa permanezca incluso cuando su interlocutor le haya quitado la mirada. Cautívala con trivialidades poco sentimentales; usa las típicas frases de conquista y ríe para tus adentros. Sácala a la calle cuando los bares y las discotecas hayan dado por concluida la velada; ignora el peso de la fatiga. Bésala bajo la lluvia y deja que la tenue luz de un farol de la calle los ilumine, así como has visto que ocurre en las películas. Haz un comentario sobre el poco significado que todo eso tiene. Llévatela a tu apartamento y despáchala luego de hacerle el amor. Tíratela.

Deja que la especie de contrato que sin darte cuenta has celebrado con ella se convierta poco a poco, incómodamente, en una relación. Descubre intereses y gustos comunes como el sushi o la música country, y construye un muro impenetrable alrededor de ellos. Haz del espacio común un espacio sagrado y regresa a él cada vez que el aire se torne pesado o las veladas parezcan demasiado largas. Háblale de cosas sin importancia y piensa poco. Deja que pasen los meses sin que te des cuenta. Proponle que se mude a vivir contigo y déjala que decore. Peléale por cosas insignificantes como que la maldita cortina de la ducha debe permanecer cerrada para que no se llene de ese maldito moho. Deja que pase un año sin que te des cuenta. Comienza a darte cuenta.

Concluye que probablemente deberían casarse porque de lo contrario habrías perdido mucho tiempo de tu vida. Invítala a cenar a un restaurante que se salga de tu presupuesto en el piso cuarenta y cinco de un edificio y asegúrate de que tenga una vista hermosa de la ciudad. Tímidamente pídele al mesero que le traiga la copa de champaña con el modesto anillo adentro. Apenas se dé cuenta, proponle matrimonio con todo el entusiasmo y la sinceridad de los que puedas hacer acopio. No te preocupes si sientes que tu corazón está a punto de atravesarte el pecho, y si no sientes nada, tampoco le des mucha importancia. Si hay aplausos, deja que terminen. Si llora, sonríe como si nunca hubieras estado tan feliz, y si no lo hace, igual sonríe.

Deja que pasen los años sin que te des cuenta. Construye una carrera en vez de conseguir un trabajo. Compra una casa y ten dos hermosos hijos. Trata de criarlos bien. Falla a menudo. Cae en una aburrida indiferencia y luego en una tristeza de la misma naturaleza. Sufre la típica crisis de los cincuenta. Envejece. Sorpréndete por tu falta de logros. En ocasiones siéntete satisfecho pero vacío y etéreo la mayor parte del tiempo. Durante las caminatas, ten la sensación de que nunca vas regresar, o de que el viento puede llevarte consigo. Contrae una enfermedad terminal. Muere, pero solo después de haberte dado cuenta de que la chica que no lee jamás hizo vibrar tu corazón con una pasión que tuviera significado; que nadie va a contar la historia de sus vidas, y que ella también morirá arrepentida porque nada provino nunca de su capacidad de amar.

Haz todas estas cosas, maldita sea, porque no hay nada peor que una chica que lee. Hazlo, te digo, porque una vida en el purgatorio es mejor que una en el infierno. Hazlo porque una chica que lee posee un vocabulario capaz de describir el descontento de una vida insatisfecha. Un vocabulario que analiza la belleza innata del mundo y la convierte en una alcanzable necesidad, en vez de algo maravilloso pero extraño a ti. Una chica que lee hace alarde de un vocabulario que puede identificar lo espacioso y desalmado de la retórica de quien no puede amarla, y la inarticulación causada por el desespero del que la ama en demasía. Un vocabulario, maldita sea, que hace de mi sofística vacía un truco barato.

Hazlo porque la chica que lee entiende de sintaxis. La literatura le ha enseñado que los momentos de ternura llegan en intervalos esporádicos pero predecibles y que la vida no es plana. Sabe y exige, como corresponde, que el flujo de la vida venga con una corriente de decepción. Una chica que ha leído sobre las reglas de la sintaxis conoce las pausas irregulares –la vacilación en la respiración– que acompañan a la mentira. Sabe cuál es la diferencia entre un episodio de rabia aislado y los hábitos a los que se aferra alguien cuyo amargo cinismo countinuará, sin razón y sin propósito, después de que ella haya empacado sus maletas y pronunciado un inseguro adiós. Tiene claro que en su vida no seré más que unos puntos suspensivos y no una etapa, y por eso sigue su camino, porque la sintaxis le permite reconocer el ritmo y la cadencia de una vida bien vivida.

Sal con una chica que no lee porque la que sí lo hace sabe de la importancia de la trama y puede rastrear los límites del prólogo y los agudos picos del clímax; los siente en la piel. Será paciente en caso de que haya pausas o intermedios, e intentará acelerar el desenlace. Pero sobre todo, la chica que lee conoce el inevitable significado de un final y se siente cómoda en ellos, pues se ha despedido ya de miles de héroes con apenas una pizca de tristeza.

No salgas con una chica que lee porque ellas han aprendido a contar historias. Tú con la Joyce, con la Nabokov, con la Woolf; tú en una biblioteca, o parado en la estación del metro, tal vez sentado en la mesa de la esquina de un café, o mirando por la ventana de tu cuarto. Tú, el que me ha hecho la vida tan difícil. La lectora se ha convertido en una espectadora más de su vida y la ha llenado de significado. Insiste en que la narrativa de su historia es magnífica, variada, completa; en que los personajes secundarios son coloridos y el estilo atrevido. Tú, la chica que lee, me hace querer ser todo lo que no soy. Pero soy débil y te fallaré porque tú has soñado, como corresponde, con alguien mejor que yo y no aceptarás la vida que te describí al comienzo de este escrito. No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo. Te odio, de verdad te odio.


Comentario tonto, pero comentario al fin y al cabo (esta de más decir que me gusto este texto): El mensaje es que el chico odia a la chica que lee por que una chica que lee nunca se va quedar contenta con nada de lo que el chico haga o intente hacer, a una chica que leer sencillamente jamas la vas a poder complacer ni llenar todas sus espectativas, a la chica que leer siempre la vas a tener que compartir asi como ella comparte su vida con todos a los que leer y escribe y siempre la chica que lee va tener la necesidad de algo más de alguién más que complete y llene todas sus expectativas, el compañero o novio no es más que un vil y desdichado testigo de lo que la chica que lee desea, no es más que ese observador callado y endeble de sus deseos no satisfechos. No es culpa de su incapacidad o capacidad de amar, si es que la tiene, es que nunca va poder llenar el vaso de ella por que ella no lo quiere. Lo peor puede ser que cuando ella asi lo decia con el chico que desee, probablemente ese dia ya no la ame.

jueves, 9 de junio de 2011

Feliz Cumpleaños Natalie Portman!!!

Pucha, el comercio pone a Natalie Portman en una foto de Star Wars y yo lo retwitteo, y no porque sea Star Wars que dicho sea de paso, me encanta toda la saga, sino porque Natalie tiene películas memorables como León: The Profesional, en la que hizo el papel de Matilda, película que aquí se trajo como “El especialista” y que de muchos de mis amigos volverían a ver. Genial ver a Natalie vestida como Madona cantando like a virgin y sin que Jean Reno pueda reconocerla, o cuando sale de Charles Chaplin! Otra película Anywhere But Here (A cualquier otro lugar) que interpreto junto a Susan Sarandon (de ella hablaría más todavía). O Where the heart is (¿Dónde quedó el amor?), que siempre me la encontraba en TNT o en CINECANAL o FOX, que por alguna que otra razón siempre me la quedaba prendido viéndola. Pobre, como la hacen sufrir en esa película, y es toda rayada la película también, porque hasta un tornado hubo, debió ser la coyuntura del momento. Y seguimos, obviamente tiene muchas más películas que mas que mencioné anteriormente, además que las que protagonizo en la saga de Star Wars, pero la que viene a continuación nos dejo sin aliento a muchos, dio mucho más de lo que esperábamos, sabíamos que era buena actriz, sabíamos que iba a ser una papel sencillamente genial al lado de Alfie (lo siento, no puede dejar de decirle asi a Jude Law) y Julia Roberts (de ella creo que nunca podre escribir nada porque apenas me pongo a pensar en las cosas que pienso de ella para quedarme como idiota mirando el cielo, en fin), y lo hizo. Alice, el personaje de esta película (creo que no he mencionado que película es, jejeje "Closer") hace de todo, camarera (y no es un trabajo temporal), stripper, que más puede desear un hombre? En esta película interpreta el mejor llanto en una mujer que jamás haya visto en ninguna película. Si, así como cuando tu flaca te deja y te pones a llorar como chiquito abrazado a tu almohada, impotente y sin que nadie te vea, yaaa, así, pero delante del chico. Cada lagrima que le caía de la cara me dolía, miraba a Jude Law y en mi mente le decía: cómo puedes estar allí parado sin decir nada, como puedes soportar sus lagrimas, cómo? Yo no se cómo, aún ahora, a veces cuando lo recuerdo, me duele. Pasando este drama, viene la película “V for Vendetta”, por favor, si no has visto esta película, dime que la verás, porque es sencillamente buena, buenisimaa, en todos su sentidos. Si, yo se que si la viste y te gusta el cine tiene una mescla de el fantasma de la opera con el conde de montecristo, ya, puede ser, lo admito, pero aún así, para saber esto y darte cuenta de las similitudes tienes que darte cuenta también y apreciar del arte que tiene esta película y por otro lado, si te importa poco el arte y lo que tú quieres es entretenerte, esta película también funciona y no menos que lo otro que te digo. Es genial!, vela. “The Other Boleyn Girl” fue una buena película, mejor que las otras no diría por qué no se comparan, las otras eran contemporáneas y esta es una película histórica, así como dice en wikipedia. Lo mostro de esta película es que la protagoniza con Scarlett Johansen (exacto, la musa inspiradora de Woody Allen del momento), quien es precisamente la otra Bolena. Se dan cuenta a lo que nos enfrentamos en esta película es Natalie, reclamándole a Scarlett que su marido la esta prefiriendo a ella!. Cambiarias a Natalie por Scarlett? Difícil cuestionamiento. Y creo que allí me quedo por que “The Other Woman” y las que siguién: Brothers, Black Swan (el cisne negro), No Strings Attached (sin compromisos), Your Highness y Thor son películas que han estado en cartelera en este ultimo año, la chica a trabajado arto! Véanla y comprobaran que no les miento cuando les digo es una actriz que ha marcado una época. Me voy.