miércoles, 24 de octubre de 2012


Te acuerdas de cuando nos contábamos historias que habíamos inventado y que yo quería hacerlas cuento y tu las querías hacer animes, cuando me confesabas cual era el secreto de un anime de éxito y yo te decía del mismo modo ¿cuales son las mejores historias?,  y si, me ganaste todos los partidos de winning que jugamos menos el que tenia que ganar delante de su sobrino de 8 años que te creía un dios y esa noche te metí 4 a 0 delante de sus ojos impresionados por ver (probablemente) como perdía por primera vez su tío.

Lisset me dice: ¿y que se hace para dormir esos pensamientos que no ayudan? ok, tal vez no se vayan, no se olviden, pero al menos que se queden dormidos.
- Nada. Lo que yo hago es usarlos para escribir o para hacer mi superlista de las canciones que más te joden en alma, mi top ten de corazones rotos. Pero hay distintos tipos de corazones rotos entonces empiezas: ya! ya! (i) La lista top de corazones rotos porque te saco la vuelta; (ii) la lista top de corazones rotos porque te quería como amiga; (iii) la lista top de corazones rotos porque ... y asi manyas, todo aporta a la comedia, es una gran impro la que vivimos, darle mas crédito a la vida es sobrevalorarla; y solo dios sabe lo creativo que ando en esta etapa de mi vida.

lunes, 22 de octubre de 2012

No hay libre albedrío


Cuando yo hablo de destino, Patty me dice: blasfemias!!
Herejías! pero yo si creo en el destino, no como algo que 'estemos destinado hacer' porque 'no podemos hacer nada para que eso no suceda' sino por el contraría para mi es 'eso que tenemos que hacer y que debemos de hacer para poder lograr (no lo voy a llamar felicidad porque no se si lo sea) pero si se que es lo que nos va llevar a un estado de plenitud', de confianza. Es ese estado en el que finalmente podemos evaluar todas las cosas que hicimos y en donde entenderemos por que las hicimos, por que tuvimos que pasar por eso, y también entenderemos la respuesta a la pregunta: ¿ahora hacia donde me toca ir?. Lo que llamamos libertad no es esta disposición que tenemos para hacer lo que nos da la gana, sino el conocimiento necesario para decidir sobre una serie de alternativas y elegir la correcta. Solo en tanto elijas lo correcto, eres libre. Cualquier otra decisión es la evidencia de no haber alcanzado tu destino aún.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Walking around

Ahora cualquiera puede escribir un par de lineas de cualquier poema o letra de canción, sin importar en que idioma este esté en el google para encontrar al autor y todo respecto a esta letra seleccionada. Es tan fácil encontrar eso que tanto te gusta y saber de quien es. Pero por más fácil que resulte llegar a la fuente de tan exquisitas letras, lo que no es fácil es llegar a saber encontrar de primera mano, de manera natural y exquisita eso que tanto nos gusta. Puedo googlear todo aquello que me gusta, pero no puedo saber que es lo que me gusta o no sin antes haberlo leído. Llegar a todas esas cosas que te gustan muchas veces es un trabajo arduo y sobre todo, para llegar a todas esas cosas que te gustan posiblemente has tenido que pasar por muchas otras cosas que no te gustan. El camino hacia el paraíso no tiene como soundtrack un coro de ángeles. Pero cuando se llega a algo que sabes te gusta, bien sabes que valió el camino recorrido y que lo volverías hacer sin dudarlo.

Buscando un espacio donde atesorar los poema que me gustaron o las canciones que escuche, recordé cual es el objetivo de tener un blog, este espacio que me funciona como baúl de tesoros, donde puedo poner y escribir cosas que deseare volver a leer sin tener que entrar a un espacio ajeno, a googlear nuevamente lo que yo ya conseguí. Ahora es mio. Si tu ya lo leíste antes, me entenderás. Sino, disfrútalo como yo ahora. El poema que vienes es de Neruda.



Walking around

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas moradas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
no quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos,
aterido, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

viernes, 19 de agosto de 2011


El parque Chabuca Granda al costado del rio Rimac, para cruzarlo se pasa por el punte trujillo. Todo se ve alli.






martes, 9 de agosto de 2011

León Krauze. Historias Perdidas

Esta es una entrevista a León Krauze, aproposito de un libro que acaba de publicar en mexico llamado "Historias Perdidas". Lo interesante de este libro es que se hizo en base a un programa de radio en el que se contaban historias y el locutor se encargo de documentarlas para dar vida al libro. El audio es recopilado de esta pagina http://www.wradio.com.mx/llevar.aspx?id=1500166 y es la primera vez que subo un audio, asi que a ver como sale. Saludos a todos.

martes, 26 de julio de 2011

Una habitación, un infierno (extracto del libro La filosofía de House de William Irwin y Henry Jacoby) )

La obra comienza con la llegada de Garcin al infierno. Este personaje, que se ve en dicho lugar después de haber sido ejecutado por desertor, se sorprende al constatar que el infierno es una habitación con el aire viciado y pobremente decorada, y no un interminable abismo de tortura. Por supuesto, Garcin halla su tortura, aparece en la forma de dos mujeres, Inés y Estela. Lo sugestivo de la obra es el ingenioso retrato que Sartre hace de este triángulo, una relación tripartita en la que ninguno copula y todos sufren.

El cinismo de Sartre respecto de las relaciones es obvio en la obra y se vuelve aún más obvio con la elección del escenario: el infierno. Aunque no se ajuste a una visión tradicional, el infierno de Sartre es tortuoso. Este averno, en el que se encuentran Garcin, Inés y Estela, es una habitación de la que no se puede escapar, en especial del otro. Tal como la obra deja ver con claridad, la existencia es un infierno y el hecho de que haya que compartirla con otros es lo que la hace infernal.

Los pequeños detalles, como la ausencia de ventanas, la falta de sueño y la imposibilidad de pestañear, remarcan aún lo que las relaciones sociales tienen de negativo e ineludible. Los personajes de la obra de Sartre carecen, literalmente, del menor descanso respecto del otro, del consuelo de un asomo por la puerta, de la dicha solitaria del sueño e incluso del breve sosiego que hay cuando los "postigos" de los ojos están cerrados. No, los personajes de Sartre son seres "inseparables" que se sienten uno al otro, cada segundo, en "cada poro".

En lo referente a las relaciones interpersonales, el episodio "Un día, una habitación" contiene elementos análogos a los encontrados en A puerta cerrada. De hecho, puesto que Eve, la paciente principal, estudió filosofía y religión comparada, podemos preguntarnos si el texto de Sartre no sirvió de inspiración para algunos de los diálogos. En este episodio Cuddy obliga de nuevo a House a dar consulta externa. Tras ver a numerosos pacientes que sospechan tener alguna ETS (enfermedad de transmisión sexual) y confesar que está "harto de limpiar entrepiernas", House da inicio de mala gana a una serie de conversaciones con uno de esos pacientes: Eve, una joven egresada de la universidad que ha sido violada.

El primer paralelismo con A puerta cerrada es que, con una sola excepción, todas las interacciones entre Eve y House tienen lugar dentro de los confines de una sala de exploración, un lugar en que ninguno de ambos deseaba o había escogido estar. Igual que Gracin, Inés y Estela, también Eve y House se encuentran en una situación de sociabilidad de la que no pueden escapar. Como sucede con el trío de Sartre, Eve y House se desagradan mutuamente. Con su crueldad habitual, House ofrece poco consuelo a Eve. Sin ninguna enfermedad rara qué tratar y sólo un trauma para el que House dice no hay cura, Eve no tiene ningún interés para él. De hecho, en la medida en que la joven es un espejo del propio trauma de House, que él ha tratado de dejar atrás, Eve se convierte en una paciente de la que el protagonista quiere escapar, pero Eve no le ofrece tal posibilidad, en una reacción inesperada, en lugar de rehuirle, Eve le pide que sea su médico. Aquí, la decisión de Eve es análoga a la de los personajes de Sartre, decisión de permanecer en el infierno aun cuando se les había dado la oportunidad de dejarlo. Y aunque House dice que será "incapaz" de ayudarla, también decide quedarse.

Igual que en A puerta cerrada, este episodio muestra tanto la dependencia de la gente respecto de los demás como el deseo de evitarlos. Por ejemplo, cuando Eve le pide a House en repetidas ocasiones que le cuente su propia experiencia, éste se muestra incómodo. Con tal de satisfacerla le miente, pero ella se da cuenta, cosa que lo contraría tanto que él la seda para frustrar su tentativa de hacerlo que se abra. Aquí, a diferencia de los personajes de Sartre, para quienes está negada la oportunidad de escapar de los demás por medio del sueño, House tiene toda una farmacia a su disposición.

Durante el tiempo que Eve está sedada, House revela involuntariamente su necesidad de los demás, cuando pide consejo a todos sus colegas. En una sorprendente inversión de las funciones, House acude primero a Wilson, después a Cameron, a Foreman y a Chase para preguntar a cada uno qué debe decirle a Eve. Lo que resulta divertido es que todos le dicen cosas diferentes. Y ya para provocarnos la risa, Chase incluso le aconseja "mantenerla dormida". Por fortuna, House deja que Eve despierte y la conversación que tienen a continuación se revela productiva para ambos.

Como su nombre lo sugiere, Eve es la primera mujer en la serie que hace a House bajar la guardia; si bien éste opone resistencia, con el tiempo se abre ante ella y le cuenta su historia. Lo que lo impulsa a hacerlo es, en parte, un diálogo que sostienen acerca de la gente. Cuando House le pide no depender de él, preguntándole: "¿Vas a basar toda tu vida en el tipo con el que estás encerrada en una habitación?", Eve, haciendo eco de las líneas de Inés: "Tú eres tu vida, nada más", responde: "Eso es la vida, una serie de habitaciones y la gente con quien te quedas encerrado en ellas son quienes la determinan". A continuación, la penúltima escena del episodio muestra a House y a Eva no en una habitación, sino en el exterior, sentados juntos en el parque al fin compenetrándose, uno con el otro. El sonido baja y ya no podemos escuchar lo que están diciendo. Esto implica que no es importante lo que puedan estar diciendo, sino el hecho de que están interactuando, de que hay reciprocidad. La tensión que había sido evidente entre ellos ya no existe. Como la risa que se escucha al bajar el telón en A puerta cerrada, la impresión final es positiva.

Comentario tonto pero comentario al fin y al cabo (esta demás decir que me ha gustado el texto): Aquí seré breve, lo primero que tengo que decir sobre este texto es que la construcción analítica y la comparación entre la obra de Sartre y el episodio/capitulo de House es a mi parecer impecable. Gracias a este articulo me tome la molestia (estoy mintiendo, como va ser molestia volver a ver..., me estoy saltando el paréntesis) de volver a ver ese capitulo. El orden y la forma en la que rescata las escenas propias de una obra de teatro me han hecho recordar mis cursos básicos de apreciación teatral, cosa que he agradecido mucho. En segundo lugar, el tema en si, esa parte que he subrayado y que no se si salga subrayada que dice "permanecer en el infierno aun cuando se les había dado la oportunidad de dejarlo" me hizo pensar en muchas cosas, la más obvia es precisamente en cuantas veces nosotros mismos decidimos permanecer en el infierno aun cuando se nos había dado la oportunidad de dejarlo, y luego de eso la menos egoísta, que dice, cuantas veces le has dado a la persona que esta a tu lado la oportunidad de escapar del infierno y ella/el ha decidido permanecer en el (y es muy probable que solo haya decidido permanecer en el solo por que tu estas en el). Se me viene a la mente una tercera opción, que es precisamente con la que acaba el capitulo en el que el autor llama: saldo positivo y en el final de la obra de Sartre se representa con la risa y es que ¿puede ser posible que aquello que en un principio consideraron el infierno (y que precisamente lo infernal termina siendo la existencia de los otros o del otro) se vuelva un buen lugar? ¿qué es lo que logra que así sea? ¿cualquier infierno puede llegar a convertirse en un buen lugar solo por el hecho de sintonizar con el otro? De ser así esto reafirmaría la idea de que uno si no es feliz en el lugar en donde se encuentra no será feliz en ningún lugar y que antes de ir a buscar aquel espacio, sitio, camino, o lo que fuere que queramos, primero tenemos que aceptar y aprender a querer, a amar aquel lugar que se nos ah asignado por obra del azar y que una vez que aprendamos eso estaremos listos para empezar amar a otros espacios. En este caso, el capitulo de House no vendría ser más que una prueba de que House aun posee humanidad y que Cuddy tenia razón, dejando la esperanza de que en algún futuro House consiga esa humanidad. Se que hay muchísimas más cosas por decir y sobretodo por que después de este capitulo del libro vino el de Nietzche y ya lo he leido y me ha gustado mucho, pero no como este.